El Poder Oculto del Liderazgo por Ejemplo: Cómo Convertirte en el Faro que Transforma a tu Equipo
Por Fredy Serna Mejía – Coach, Mentor y Facilitador en Procesos de Transformación
La historia de un carpintero que cambió una empresa sin decir una palabra
Cuando el Ejemplo Habla Más Fuerte Que las Palabras
Ayer revisando mis notas de hace unos años, cuando me topé con la historia de Miguel. Y no pude evitar sonreír al recordar cómo este hombre podría ayudar a muchos para que cambien por completo la manera de entender el liderazgo.
Miguel era carpintero en una fábrica que visité durante una consultoría. Nada especial a primera vista: cincuentón, callado, con sus manos curtidas por años de trabajo. Pero había algo raro con él. Muy raro.
Llegaba cada mañana a las 6:00 AM cuando su turno empezaba a las 7:00. Su mesa de trabajo parecía sacada de una revista. Cuando algún compañero batallaba con una pieza difícil, Miguel aparecía como por arte de magia y le echaba la mano. Si se equivocaba (que le pasaba como a cualquiera), era el primero en levantar la mano y decir «aquí me equivoqué yo».
Lo curioso es que nadie le había dicho que hiciera nada de eso. Ni siquiera era supervisor.
A los seis meses, toda la planta había cambiado. La gente llegaba más temprano, trabajaba con más cuidado, se ayudaba entre sí. Los números de producción se fueron para arriba como cohete.
¿El secreto de Miguel? Simple: lideraba con el ejemplo sin saber que lo estaba haciendo. Y ahí es donde se da la magia de la transformación: las palabras convencen, pero los hechos arrastran.
El Misterio del Liderazgo Transformacional Invisible
A ver si te suena familiar esta escena:
Tu jefe llega a la junta mensual con su discurso motivacional de siempre. «Aquí todos somos un equipo», dice. «La comunicación es clave», añade. «Necesitamos ser más innovadores», remata.
Treinta minutos después lo ves tomando decisiones sin consultar a nadie, ignorando las ideas del equipo y contestando emails durante una presentación importante.
¿Te ha pasado? Claro que sí. Y seguramente habrás pensado: «Este tipo no tiene ni idea de lo que está diciendo».
Exacto. Ahí está el problema. La mayoría de nosotros creemos que liderar es hablar bonito y dar órdenes claras. Pero la verdad es que tu gente no te sigue por lo que dices en las juntas. Te sigue por lo que ve que haces cuando crees que nadie está viendo.
La Trampa de la Incoherencia (Y Cómo Todos Caemos en Ella)
Aquí va una pregunta que duele: ¿cuántas veces has pedido algo a tu equipo que tú mismo no haces?
No te sientas mal. En mis años como coach y facilitador en procesos de transformación, he visto que prácticamente todos empezamos ahí. Yo incluido.
Hace tiempo trabajé con una directora que estaba súper frustrada porque su equipo «no colaboraba». En nuestras sesiones de coaching descubrimos algo interesante: ella llegaba tarde a las juntas, revisaba el celular mientras otros hablaban y tomaba las decisiones importantes sin consultar a nadie.
¿Adivina qué hacía su equipo? Exactamente lo mismo.
No era que fueran rebeldes o flojos. Simplemente estaban copiando el modelo que veían todos los días.
El Código Secreto del Liderazgo Auténtico
Después de trabajar con cientos de líderes, he encontrado un patrón que se repite una y otra vez. Los que realmente logran transformación personal en sus equipos tienen tres cosas en común:
1. Son Como un Buen Amigo: Predecibles en lo Mejor
¿Tienes ese amigo con el que siempre puedes contar? Ése que sabes exactamente cómo va a reaccionar, que nunca te va a dejar colgado, que es igual de buena onda si está feliz o si tuvo un día horrible.
Los líderes que funcionan son así. Su equipo sabe qué esperar de ellos. No andan con cara de pocos amigos un día y súper motivados al siguiente. No tratan bien a unos y mal a otros dependiendo de su humor.
Esta consistencia genera algo mágico: confianza. Y cuando hay confianza, la gente no solo hace lo que le pides. Hace más. Mucho más.
2. No Pretenden Ser Superman
Aquí está el secreto que muchos líderes no entienden: tu poder no está en ser perfecto. Está en ser real.
Los mejores líderes que conozco son los que dicen «la regué (la embarré)» antes de que alguien se los haga notar. Los que admiten cuando no saben algo. Los que piden ayuda cuando la necesitan.
¿Por qué funciona esto? Porque hace que tu equipo deje de verte como el jefe inalcanzable y empiece a verte como el compañero de aventuras. Y eso cambia todo.
3. Sus Valores No Están Colgados en la Pared
¿Has visto esas empresas que tienen sus valores súper bonitos enmarcados en la recepción? «Respeto, innovación, trabajo en equipo», y toda la cosa.
El problema es que muchas veces esos valores son pura decoración.
Los líderes que sí funcionan usan sus valores como GPS. Cada decisión que toman, cada prioridad que ponen, cada «no» que dicen, está alineado con lo que dicen que creen.
Y su gente lo nota. Vaya que lo nota.
La Alquimia de la Transformación: Todo Empieza Contigo
Ok, aquí viene la parte que no te va a gustar pero que necesitas escuchar:
Si quieres cambiar tu equipo, tienes que empezar por cambiarte tú.
La Revolución Interior (Que Nadie Ve, Pero Todos Sienten)
Imagínate que tu vida laboral es como una película y tú eres el actor principal. Pero también eres el director y el guionista.
Cada día escribes un capítulo nuevo con tus acciones. Cada plática con tu equipo es una escena. Cada decisión que tomas es parte del diálogo.
Y tu gente está ahí, en primera fila, viendo la película completa. No solo los momentos buenos. También cuando se te olvidan las líneas, cuando improvisas mal, cuando la historia no tiene sentido.
La pregunta es: ¿qué película están viendo?
El Efecto Dominó (Que Funciona Para Bien Y Para Mal)
Aquí está la cosa: tu forma de ser se contagia. Literalmente.
Si eres de los que llega corriendo y estresado, tu equipo va a andar corriendo y estresado. Si eres de los que escucha con atención, tu gente va a empezar a escucharse más entre ellos. Si cumples lo que prometes, van a ser más cumplidos contigo y entre ellos.
Pero ojo: también funciona al revés. Si andas de mal humor todo el tiempo, si no cumples lo que dices, si tratas mal a la gente, eso también se contagia.
Es como un virus. Pero tú decides si es un virus bueno o malo.
Las Tres Preguntas Que Van a Cambiarte la Vida
Antes de seguir, necesito que hagas algo. Para el ritmo de escucha (lectura) y reflexiona en serio sobre estas tres preguntas:
1. Si tu equipo te grabara en secreto durante una semana, ¿qué verían que te daría pena?
2. ¿Qué les estás pidiendo que hagan que tú mismo no haces?
3. Si fueras parte de tu propio equipo, ¿te seguirías a ti mismo?
Se valiente. Contesta con honestidad brutal. Porque en esas respuestas está la clave de todo.
Yo mismo me hice estas preguntas hace unos años y no me gustó nada lo que encontré. Me di cuenta de que le pedía paciencia a mi equipo mientras yo llegaba impaciente, buena comunicación, cuando no era el más asertrivo. Que hablaba de balance vida-trabajo, pero contestaba emails los domingos.
Fue incómodo, pero necesario.
El Manual de Supervivencia: Cómo Liderar de Verdad
Los Momentos Que Importan (Y Que Nadie Te Enseña)
La transformación no pasa en las juntas importantes ni en los eventos de la empresa. Pasa en los momentitos que nadie apunta, pero todos recuerdan:
– Cómo reaccionas cuando algo sale mal
– Si saludas igual al intendente que al director general
– Tu cara cuando alguien te trae malas noticias
– Si cumples las citas que agendas o las cancelas a último momento
Estos momentos valen más que mil discursos motivacionales.
La Honestidad Que Funciona
Una cosa que me ha funcionado súper bien es compartir mi proceso mental cuando tomo decisiones importantes.
En lugar de llegar con «ya decidí esto y punto», explico: «Estoy entre estas dos opciones. Estas son las ventajas y desventajas que veo. ¿Qué piensan ustedes?»
No es que tenga que hacer lo que me digan. Pero al mostrar cómo pienso, les enseño a pensar mejor. Y crean una conexión más fuerte conmigo.
Los Rituales Que Transforman
Una manera práctica de hacer que tus valores se vuelvan realidad es crear rutinas pequeñas pero consistentes:
– Si dices que tu equipo es lo más importante, dedica 15 minutos al día solo para escuchar a alguien
– Si hablas de aprendizaje continuo, comparte algo nuevo que hayas aprendido cada semana
– Si predicas el reconocimiento, celebra un logro ajeno antes de hablar de los tuyos
Son cosas sencillas, pero cuando las haces constantemente se vuelven cultura.
Tu Plan de Acción: 8 Semanas Para Cambiar Todo
Es hora de dejar la teoría y ponerse a trabajar. Tu proceso de transformación como líder empieza hoy:
Semanas 1-2: La Verdad Duele, Pero Libera
– Grábate (audio, no video) durante una semana en tus interacciones clave
– Haz una lista honesta: ¿en qué soy incoherente?
– Pregúntales a tres personas que confíen en ti: «¿En qué necesito mejorar como líder?»
Semanas 3-4: Elige Tu Batalla
– Escoge Un solo valor en el que quieras trabajar
– Define tres comportamientos específicos que demuestren ese valor
– Compártelo con tu equipo: «Voy a trabajar en esto, manténganme en línea»
### Semanas 5-6: La Práctica Hace al Maestro
– Antes de cada decisión importante, pregúntate: «¿Esto refleja mis valores?»
– Lleva un registro diario: ¿cumplí o no cumplí?
– Celebra los aciertos, aprende de los tropiezos
Semanas 7-8: Multiplica Tu Impacto
– Invita a tu equipo a elegir sus propios valores para trabajar
– Crea espacios donde puedan darte retroalimentación sobre tu liderazgo
– Establece sistemas para mantener estos cambios a largo plazo
El Momento de la Verdad
Llegamos al punto donde se separa el trigo de la paja.
Has leído hasta aquí. Has reflexionado (espero) sobre las preguntas incómodas. Has visto el espejo de tu liderazgo actual, con todo y manchas.
Ahora tienes que decidir:
Opción A: Cerrar esta página, seguir haciendo lo mismo de siempre, quejarte de que tu equipo no cambia.
Opción B: Agarrar el toro por los cuernos y empezar el cambio que tu liderazgo necesita.
¿Cuál va a ser?
Lo Que Viene: Tu Siguiente Nivel Te Está Esperando
Si llegaste hasta acá, es porque algo dentro de ti está listo para evolucionar. El liderazgo desde ejemplo no es una técnica más que aprendes en un curso. Es una forma de vivir, de ser, de relacionarte con la gente.
Porque cuando lideras con el ejemplo, no solo cambias empresas. Cambias vidas. Empezando por la tuya.
¿Estás listo para convertirte en el líder que tu equipo está esperando?