
El violín
bajo la cama
¿Qué dejaste olvidado mientras construías tu vida?
Durante treinta años, Andrés se levantó a la misma hora. Se duchaba, tomaba café, besaba a su familia y salía rumbo a una oficina en la que había construido una carrera respetable.
Tenía un buen salario, una casa cómoda y una vida que, vista desde afuera, parecía estar completa. Pero algunas noches sentía una extraña nostalgia. No sabía de qué.
Hasta que un sábado, buscando unos documentos, encontró debajo de la cama un viejo estuche cubierto de polvo. Lo abrió. Dentro estaba el violín que no tocaba desde hacía casi treinta años.
Lo sostuvo entre sus manos y recordó al muchacho que alguna vez había soñado con estudiar música. Recordó también el día en que decidió que aquello no era "una profesión seria". Había prometido regresar algún día. Pero el algún día nunca llegó.
Andrés limpió el violín, tensó el arco y trató de tocar una melodía. Sonó terrible.
Entonces ocurrió algo inesperado. Comenzó a llorar.
No porque hubiera olvidado cómo tocar… sino porque comprendió cuánto tiempo llevaba olvidándose de sí mismo.
No porque hubiera olvidado cómo tocar.
Sino porque comprendió cuánto tiempo llevaba olvidándose de sí mismo.
No renunció a su trabajo. No abandonó a su familia. No cambió radicalmente su vida.
Simplemente volvió a tocar. Diez minutos. Luego media hora.
Se unió a una pequeña agrupación de aficionados que ensayaba los jueves por la noche.
Algo comenzó a regresar. No era la juventud. Era él.
A veces encontrar tu propósito no significa destruir la vida que has construido. Significa retirar cuidadosamente los escombros que fueron cayendo sobre aquello que alguna vez te hizo sentir profundamente vivo.
Quizás tu fuego tampoco se apagó. Quizás solamente está esperando que vuelvas a soplar las cenizas.
No necesitas un gran cambio dramático. A veces solo necesitas encontrar el estuche. Abrirlo. Y tocar diez minutos aunque suene terrible al principio.
¿Qué dejaste debajo de la cama
mientras estabas ocupado
construyendo tu vida?
Autor de El Quiebre Invisible · Creador de Momento KENSHO®